Los coches volvieron ayer a circular por la avenida de Castilla 25 meses después de que se cerrara por las obras de remodelación de una de las arterias principales de la ciudad. Los retrasos en la obra por parte de la constructora Ceyd (la avenida debería haberse reabierto el pasado verano) han dejado un poso de insatisfacción entre los vecinos y de indignación entre los comerciantes, que ayer ni siquiera se congratulaban del final de las obras. “Estábamos tan hartos que casi nos da igual”, apuntaba un hostelero.
La avenida de Castilla se reabrió ayer al tráfico tras un trabajo maratoniano e intensivo de los operarios de Ceyd a lo largo del martes, festivo en Gijón. Los coches tan sólo pudieron circular por dos de los tres carriles habilitados. El tercero, el más próximo al parque Isabel La Católica, recibía ayer los últimos retoques y podría abrirse hoy mismo. También se remataron las obras del carril bici , un aspecto importante de la obra, todo lo más que el carril entroncará con el que se proyecta en el Muro. De hecho, el equipo de gobierno quiere hacer un informe de tráfico por la avenida para decidir cómo acometer el carril “playero”.
La reapertura al tráfico de la avenida de Castilla también permitirá habilitar dos paradas de autobús. La línea 20, en sentido Montevil, transitará por el Muro hasta Menéndez Pelayo. Las 14 y 25, en sentido Sotiello y Tremañes, entrarán en la avenida por el puente del Piles y pasarán por la calle Manso para salir al Muro y encarar Menéndez Pelayo.
Indemnizaciones La reapertura al tráfico no aplacó los ánimos de comerciantes y vecinos. Los primeros exigirán indemnizaciones al ayuntamiento por las pérdidas (una media de 30.000 euros) sufridas durante los 25 meses de obras. “Son dos veranos que no podemos poner terraza”, señala un hostelero. Los vecinos, por su parte, se lamentan de la pérdida de 100 plazas de aparcamientos en superficie.
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