El exdirector del Fondo Monetario Internacional (FMI) Dominique Strauss-Kahn ha quedado este miércoles en libertad sin cargos tras permanecer detenido dos días por su presunta relación con una red de proxenetismo en el caso del Hotel Carlton de Lille.
Sin embargo, la exestrella del Partido Socialista francés deberá volver a declarar en los próximos días ante el juez, que determinará si hay indicios para procesarle por complicidad en proxenetismo y desvío de fondos, delitos castigados hasta con 20 años de prisión.
El exresponsable del FMI llegó a primera hora de la mañana de ayer a la Gendarmería de la ciudad de Lille, al norte de Francia, donde estuvo detenido más de 30 horas, incluida la pasada noche, que pasó en un calabozo. Fue interrogado por sus posibles contactos con una red de proxenetismo que organizó fiestas sexuales en las que participó Strauss-Kahn.
Los jueces dejaron libre al político pero le convocaron para una fecha posterior, cuando volverá a ser interrogado y, eventualmente, decidirán si le procesan por los delitos de complicidad de proxenetismo y desvío de fondos.
Las claves del caso son tres. La primera está en determinar si Strauss-Kahn estaba al corriente de que las mujeres que participaban en las correrías sexuales eran prostitutas, algo que el antiguo responsable del FMI niega, al igual que buena parte de los testigos interrogados hasta el momento, incluidos los ocho procesados en la causa.
Una prostituta asegura que Strauss-Kahn intervino directamente para obtenerle un visado"Cuando alguien te presenta a una amiga no preguntas si se trata de una prostituta", aseguró el exdirector del FMI en su biografía. Sin embargo, según publica la revista Le Point, los investigadores han reunido testimonios de algunas prostitutas que dudan que Strauss-Kahn desconociera el carácter profesional de su actividad.
La segunda clave es si sabía que la gente que le llevaba esas mujeres a las fiestas que se organizaban en París, Nueva York, Lille, Bruselas y Washington, relacionada con la multinacional Eiffage, era quien las pagaban y facturaba esos servicios sexuales a la empresa. De ser así, puede relacionarle con un delito de desvío de fondos.
Sin embargo, el exresponsable del FMI también niega este extremo, al igual que los organizadores de las fiestas. "Cuando te invitan a una fiesta, no pides factura para verificar si es tu amigo o la empresa la que paga", se defendió también Strauss-Kahn en su biografía.
Y la tercera cuestión es si, a cambio de "amiguitas", DSK concedió algún favor. Por ejemplo, Le Point recoge el testimonio de una prostituta que aseguró a los investigadores que Strauss-Kahn intervino directamente para obtenerle un visado, lo que puede relacionarle directamente con la organización y, por consiguiente, con el proxenetismo.







vídeo:
vídeo:
vídeo:
vídeo: