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Viernes 18 de Mayo de 2012

«El ‘star system’ de este país está en la televisión»

Director de casting. Prepara su quinta selección de reparto con Pedro Almodóvar

El mierense Luis San Narciso, durante una visita a Gijón, donde participó en un curso de cine de la Universidad de Oviedo. Daniel mora El mierense Luis San Narciso, durante una visita a Gijón, donde participó en un curso de cine de la Universidad de Oviedo. Daniel mora

19/02/2012 00:00 /

Muchas de las ocasiones en las que la industria del cine español premia a un actor como revelación, se trata de una revelación que antes tuvo Luis San Narciso (Mieres, 1958). Esta noche se entregan los premios Goya. San Narciso fue responsable del reparto de La piel que habito , que compite en cuatro de las seis categorías de interpretación. Y su equipo habitual, de No habra paz para los malvados , que opta a otros dos galardones. Sin embargo, el directo de cásting asturiano disfrutará de la gala frente a la televisión de su casa. “No me gustan los eventos y creo que me puedo permitir no ir”, aclara.

Los premios Goya se entregan esta noche, y por razones de oficio habrá visto la mayoría de las películas.

Todas.

¿Cómo ha sido el año en cuanto a la interpretación? Un año bastante interesante, porque hay películas de muy diversa índole. Y con una clarísima favorita en los Goya que es No habrá paz para los malvados .

Aunque usted se encargó del casting de otra de las nominadas, ‘La piel que habito’.

A mí me ofrecieron No habrá paz para los malvados y la hacen mis ayudantes, que ya la firman. Son Tonucha Vidal y Andrés Cuenca. La firma mi equipo. Lo hacen ya en varias películas, porque hay que dejarles paso, pero me alegra tanto como si me tocara a mí. O más.

¿Qué nuevos talentos destacaría de la producción de 2011? María León por encima de todas, y también Blanca Suárez. Sobre todo ha habido actrices. Y también Jan Cornet. De los nominados, son los tres que más me gustan.

Volviendo a ‘La piel que habito’. ¿Cómo fue su trabajo en este largometraje? Es la cuarta película que hago con Almodóvar, así que ya entiendo muy bien su forma de trabajar. Fue muy agradable y muy fácil. Enseguida llegamos a acuerdos y ahora ya estoy preparando la quinta. Almodóvar tiene fama de complicado, pero la verdad es que me entiendo muy bien con él.

La crítica habla de un Almodóvar más oscuro. ¿Complicó eso la selección de actores? No. Sus mundos, tanto los claros como los oscuros, los entiendo. Es sin duda el director español más internacional, y aunque aquí seamos más duros con él, te vas por el mundo y a veces de España sólo conocen a Almodóvar. Algo tendrá.

¿Qué quería para el papel de Vera, que interpreta Elena Anaya? Buscábamos cierta parte andrógina, dentro de la belleza tan femenina y tan descomunal que tiene Elena. Tiene ese punto que podíamos desdoblar en un chavalillo; en un pillo. Y sobre todo es una actriz muy sólida y muy bella.

Repasando títulos recientes del cine español parece que cada vez es más habitual ver actores extranjeros en los repartos. ¿En la selección prima ahora más el alcance internacional de las películas? Creo que el mundo cada vez está más abierto y la calle también. Cuando era pequeño éramos todos de Mieres y ahora hay gente de 2.000 países. A mí me parece que eso es algo que enriquece los repartos. ¿Lo dice pensando en alguien en especial? Por ejemplo, Sam Sephard en ‘Blackthorn’, o Jorge García en ‘Maktub’.

A veces también depende de que sean coproducciones. Cuando hay capital extranjero les interesa tener un actor de su país. Pero particularmente, soy partidario de abrirnos al mundo en todos los sentidos, tanto a Latinoamérica como a Norteamérica, Europa o África.

La fiesta del cine español se celebrará, como cada año, con la industria en crisis. La puesta en marcha de la ley SOPA y la renovada Ley Sinde, ¿han aportado optimismo? Hay preocupación, pero hay optimismo. Si algo tenemos la gente del cine es que somos optimistas, porque siempre es una lucha constante. Es un negocio complicado en el que nadie tiene la fórmula, pero aunque hay preocupación hay que seguir intentando cuidar la cultura del cine, y siempre hay optimismo.

Las compañías de teatro dicen que no pueden asumir a los actores y actrices que salen de las compañías de arte dramático. Con el cine ocurrirá lo mismo.

El mundo está en crisis, Europa está en crisis y eso evidentemente salpica a todos. Hay cantidad de actores y un 70% de paro dentro de la profesión. Es una de las profesiones más precarias, pero siempe ha sido así. Sobre todo en los últimos tiempos, con tanta gente apuntada a una industria que no tiene tanta capacidad. Y hablo de industria englobando al cine, la televisión y el teatro. Industria entre comillas, porque somos muy pequeñitos. A veces nos creemos el centro del mundo cuando en realidad somos cuatro. Pero actores hay muchos y no hay trabajo para todos.

¿Le llegan cada vez más currículos? Sí. Eso es un no parar. Hay cantidad de gente y es normal que lo intenten. La gente quiere vivir sus ilusiones y a veces suena la flauta. Hay gente talentosísima que va saliendo, pero muchos otros se quedan en el camino.

¿Qué le aconsejaría a un lector que esté preparando un casting, o que se esté planteando entrar en el mundo de la interpretación? Lo primero, le aconsejaría que no se dedicara a ello. Si se empeña en dedicarse, le diría que sea autocrítico con sí mismo. Que vea que tiene condiciones y, sobre todo, que trabaje y que estudie mucho, porque la preparación es muy importante. Tanto como el talento, y la suma de los dos es ya una maravilla para un actor.

¿La frase que nunca se quiere oir en un casting es el “ya te llamaremos”? Eso queda algo antiguo. Ahora se dice “muchas gracias”. Hay que intentar tratar muy bien a la gente cuando viene a los castings, porque los castings son gratuitos. Siempre les digo: “sentíos importantes en un casting porque los importantes sois vosotros, no el director de casting ni cualquier otro director”. Hay que esperar a que se junten el talento, la suerte y el “estuve ahí en el momento adecuado”.

Trabajó en muchas de las peoducciones televisivas de más éxito en los últimos años. ¿Es este formato cantera para nuevos valores? Soy un gran amante de la tele como industria de la ficción. Creo que se pueden hacer cosas estupendas y también cosas horribles, pero han salido actores maravillosos en la tele, como Carmen Machi, como Lola Dueñas o como Javier Cámara. Y cantidad de valores nuevos. El star system de este país casi pertenece a la televisión. Salvo cuatro privilegiados, como Penélope [Cruz], Javier [Bardem] y Elena [Anaya], han hecho tele todos.

En Estados Unidos se da el fenómeno inverso. Estrellas consagradas de la gran pantalla se decantan por la televisión. ¿Se contagiará este fenómeno en España? Es una cuestión de necesidades. Si no tienes una película este año, ni el que viene, ni el otro, y aparece la posibilidad de hacer un piloto de una serie, tendrás que trabajar. Hay series muy dignas. Yo estoy orgulloso de muchas, como Aída , Siete Vidas , Policías o Periodistas . Cada una en su momento han sido trabajos de los que me siento tan orgulloso, o mucho más, que de algunas películas.

¿Busca algo diferente en la interpretación si el casting es para cine o televisión? No, para mí es lo mismo. Un actor te tiene que transmitir. Te tiene que emocionar, divertir o inquietar. Tiene que hacer creíble algo que pones en sus manos, y eso ocurre en el teatro, en la televisión o en el cine.

¿Se siente especialmente orgulloso de algún trabajo en particular? Sí, pero porque el mundo lo aplaudió y le dieron todos los Goya. Fue Mar adentro , de Alejandro Amenábar. Fue un trabajo con el que disfruté muchísimo, con el que me entendí al 100% con el director y con un resultado en el que se ganó el Oscar y todos los Goya de interpretación. Sería difícil volver a repetir eso.

Y, ¿hay algún casting que desearía repetir? No, porque creo que cuando das un personaje a un actor ya es de él. Lo mejor y lo peor que he hecho me ha servido mucho, y yo soy eso, la suma de todo lo bueno y de lo menos bueno. Lo asumo absolutamente; no tengo ninguna espina clavada.

Descubrió a actrices como Carmen Machi o Paz Vega. Cuando ve a alguien así en un casting, ¿intuye de antemano el potencial que tendrá en el futuro? A veces sí. En el caso de Paz, por ejemplo, lo recuerdo perfectamente. La primera vez que llegó era una niña. Tenía 20 años, llegaba de Sevilla y tenía un potencial tan espectacular que me dejó tieso. Salí entusiasmado, avisé a todos los directores y les dije; “creo que tengo una fenómena”. Con Carmen Machi fue presenciando una obra en el Teatro de la Abadía de Madrid y también me quedé boquiabierto. A Lola Dueñas la vi en un corto y también pegué un bote. Hay casos en otros sí. En otros, como Belén Rueda, ha sido a través de los años y del trabajo, porque los actores también crecen. Pero los tres anteriores fueron de pegar un salto y decir: “¿Qué es esto dios mío? ¿Qué acabo de encontrar aquí?”.

Además del proceso de selección, también hace de ojeador, un oficio más asociado con en el deporte.

Sí. Yo digo que lo que más me ha aportado a mi profesión ha sido ser un gran espectador del teatro. Yo vengo del teatro, pasé a la dirección de cásting desde el teatro y esa es mi formación. El 90% de los actores con los que he trabajado provienen del teatro y creo que son los que más éxito me han dado en reapartos de películas y series.

La historia del cine está llena de anécdotas de estrellas a las que no les dieron grandes papeles. ¿A usted le ha pasado? Por supuesto, sobre todo trabajando con directores como Almodóvar o Amenábar. Evidentemente, había actores o actrices con mucho interés y no ha podido ser. Y no han dejado de ser estupendos por eso. Creo que con la verdad hasta el fin del mundo. Con educación, puedes decir “no” y no pasa nada.

¿Qué labor desempeña para Globomedia, empresa en la que trabaja actualmente? Empecé como director de cásting pero ahora controlo toda la parte artística de las todas las producciones de la compañía. Ahora en emisión tenemos El Águila Roja , Aída y El Barco .

El futuro de la primera de estas series es algo incierto, por el recorte presupuestario anunciado en TVE.

Todo lo de Televisión Española está en el alambre, pero es la serie más exitosa de TVE, la más premiada del año y esperamos que todo pueda seguir adelante.

¿Qué otros proyectos tiene en el futuro más próximo? Tengo ganas de tí . Es la segunda parte de Tres metros sobre el cielo . Es una película que produce Globomedia. La anterior fue la segunda más taquillera del año pasado, con Mario Casas y María Valverde.

Lleva más de 30 años en Madrid. ¿Recuerda cuando se fue? Perfectamente. Era una explosión, porque en aquel momento en madrid empezaba la movida. Creo que viví una época preciosa. A mí Madrid me encanta, porque me ha dado muchísimo. Aunque soy asturiano hasta la médula. Tengo cinco hermanos que viven allí y mis padres también.

¿Qué esperaba cuando se fue? Todo, porque tenía 20 años. Vienes a pelear y a divertirte, porque tengo clarísimo que, aunque uno trabaje mucho, hay que pasárselo bien en el trabajo. Siempre veo la botella medio llena. Había que conocer las compañías de teatro que venían, y El Prado, y el Thysen,... Hay tantas oportunidades en Madrid de llenar la cabeza con cosas que te aportan tanto... Y esa era la ilusión que tenía.

¿Estaba en el lugar adecuado en el momento adecuado? Sí, fue una época preciosa, pero yo no tenía un duro hasta 10 años después de llegar. Tampoco era algo que me preocupara, porque hacías trabajitos. Estuve en una hamburguesería y en un videoclub. Todo a la vez que estudias y que te vas buscando la vida. Si lo peleas y tienes un poquitín de suerte, las cosas se enderezan.

¿Cómo descubre el casting? A través del teatro. Después de un viaje a Inglaterra entre el teatro y el casting supe que quería ser esto. Prácticamente no existía en España. Habían hecho algún casting aislado a alguna persona. Creía que era algo que faltaba en el cine y tuve la suerte de desearlo mucho y de conseguirlo.

Como asturiano, estará al tanto de lo que ha ocurrido en el Festival de Cine de Gijón. ¿Qué opina al respecto? Mostré desde el principio mi desacuerdo con la destitución porque creo que cuando algo está tan bien gestionado y tan bien hecho es una locura cambiarlo. José Luis [Cienfuegos] ha puesto el Festival de Gijón en el cielo. La visión desde Madrid es excelente. He podido asistir alguna vez y es un festival interesantísimo, simpático y diferente. Se han traído películas magníficas y otras no tanto, pero se ha podido ver una visión del cine que no se ve en ningún otro festival de España. Una gestión tan sobresaliente me parece un disparate cambiarla.

¿Algún colega le ha transmitido su preocupación por lo ocurrido? Alguno no, muchísimos. Mucha gente se ha manifestado en desacuerdo porque, sin criticar a nadie que venga después, porque todo el mundo se merece una oportunidad, si tengo un presidente del Gobierno que pone el país arriba, es transparente y hace mejorar todo, no se me ocurre cambiarlo. Aunque no sé si he puesto un buen ejemplo con un presidente del Gobierno. Creo que está gestionado maravillosamente y cambiarlo es un disparate, porque había mejorado tanto a nivel económico como de espectadores o de películas. Es un festival en el que he visto más evolución que en ningún otro festival de este país.

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